Ricardo Arjona es uno de los bien llamados: CANTAUTORES, que hace de la poesía una canción, captura escenas de la vida real y las describe con palabras sencillas y a la vez muy profundas. Existen los que lo admiran y los que lo aborrecen, los que adoran sus letras dicen: Bienvenidos al mundo del arte, a la realidad y al mundo en el que los sueños son posibles. Los que lo aborrecen dicen: Vivan su realidad y sigan soñando en que algún dia sus sueños se hagan realidad… Personalmente yo prefiero tener sueños posibles de realizar y es ahí donde entra Arjona, en sus canciones no te llena de ilusiones para hacer determinadas cosas, en sus canciones te dice que el mundo después de cualquier problema es aun más grande, te motiva no con falsas esperanzas pero si con realidades con las que te sientes plenamente identificado.
Admiro su música desde mi niñez, a pesar de ello no soy un fanático confeso de su música porque lo mío era y es la música italiana y quizá como mucha gente disfruté de sus canciones más conocidas en su momento y luego las olvidé pero si hay una canción que nunca olvidaré es «Animal Nocturno» (1993), me encantaba porque en ese entonces la canción no era comercial a pesar de llevar el mismo nombre del álbum que lo contenía y porque estaba de moda cantar lo mucho que sufrían los artistas para triunfar, algo que identificaba a muchos adolescentes. Era la época de «Primera vez», «Mujeres», «Quién diría» y «Jesús Verbo no sustantivo», más tarde de «Señora de las cuatro décadas», «Realmente no estoy tan solo» y de «Historia de un Taxi» quienes no cantaron estas canciones y es más aun lo siguen haciendo? Para mi era la época de «Animal nocturno» y de «Amor de Tele».
Desde 1985 hasta octubre del 2011 Ricardo Arjona ha publicado 24 discos entre inéditos, grandes exitos y albums en vivo. Y ahora que, gracias a una fan incondicional de Ricardo Arjona, he vuelto a escuchar sus canciones me doy cuenta que me perdí muchas historias y es tiempo de actualizarme y darle una pausa a Marco Masini, Giorgia, Eros Ramazzotti y Laura Pausini para oir a este gran autor de letras y melodías maravillosas.
Este año se publicó el disco «Independiente» en las que me gustan todas (sí, todas!!!) las canciones que ha escrito y hoy les presento una de ellas, la cual me ha hecho meditar de sobre manera y como dicen muchos: Ricardo Arjona tiene cada canción para cada momento de tu vida… la canción en mención se llama «Hay Amores». Me puse a pensar que muchas veces somos ciegos y miramos a las personas equivocadas e insistimos en salvar una relación que simplemente no va más y lo único que hacemos es lastimarnos más y más, me fascina cuando en esta canción dice: «Tu vida me sirvió para morirme, la muerte me enseño que hay que vivir» y en realidad es así… caemos, caemos muy hondo pero con ello aprendemos a ser grandes y vemos que hay una vida muy valiosa más allá de nuestros problemas.
«RICARDO ARJONA – HAY AMORES»
No vengas con sermones ni alabanzas ni vuelvas a decir lo que ya sé trae tus aretes de mudanza y el vestido aquel que siempre te quité. Te invito a que me invites esta noche al pecado que jamás yo te invité te pido a que te abstengas de reproches si todos mis defectos ya los sé. Hay amores como el tuyo que duelen cuando están o si se van hay amores sin orgullo que viven de perder la dignidad. Tu vida me sirvió para morirme la muerte me enseño que hay que vivir. No arregles lo que no se descompuso que nadie aquí está listo pa' cambiar amores que se gastan con el uso merecen libertad y descansar. No pidas que te diga lo que sabes ni quieras tu saber lo que no se de todo lo demás tienes las llaves y si hace falta algo, lo olvidé. Hay amores como el tuyo que duelen cuando están o si se van hay amores sin orgullo que viven de perder la dignidad. Hay amores, hay amores... Hay amores sin orgullo que viven de perder la dignidad tu vida me sirvió para morirme la muerte me enseñó que hay que vivir.
P.D.: «Me compre unos cuantos amigos, una novia y un perro. Los amigos y la novia se fueron, solo me quedo el perro que no tiene prejuicios y me acepta como soy»… de «Animal Nocturno» (1993)