Semana Santa o Semana Hipócrita????

Se que el título de este post es muy hiriente para muchos fieles, pero cuando terminen de leerme entenderán lo que quiero decirles…

Hoy domingo 24 de marzo, se inicia la Semana Santa con el Domingo de Ramos, muchos ya habrán ido a recoger sus palmas de ramos, otros lo harán recién en el transcurso del día y la noche, pero de todos ellos ¿Cuántos lo harán con fe?

Siempre se nos ha dicho que esta semana es de reflexión y comparto esta enseñanza siempre y cuando se cumpla de verdad. De que nos sirve reflexionar y prometernos un cambio si ni bien termine la Semana Santa no lo cumpliremos?, Esta semana debe ser de reencuentro con nuestro yo interior, pensar en todo lo bueno y malo que hicimos desde la anterior Semana Santa y honrar el sacificio que Cristo hizo por nosotros.

Desde que tengo recuerdos he recibido muchos saludos de Reflexión, de buenos augurios y buenas intenciones proveniente de personas que el resto del año hace exactamente lo contrario a sus palabras en Semana Santa. Por ello, para estas personas, he nombrado estos días como Semana Hipócrita.

Personalmente no me gusta usar la religión o la memoria de un ser querido, para lograr una mejora en una persona. Estoy convencido que si uno quiere mejorar su estilo de vida lo debe hacer porque realmente quiere hacerlo, porque le nace hacerlo, porque así es su deseo. No debemos cambiar a causa de segundas y/o terceras personas.

Si el cambio lo hacemos porque es Semana Santa o porque un ser querido quiere que lo hagas, esa decisión no perdurará por mucho tiempo, porque no lo hacemos de manera voluntaria, si no más bien condicionada. De que me sirve hacer obras buenas si no las siento de corazón, si las hago por obligación, con ello solo complazco a otra gente, pero no estaremos llenos de paz interior.

Desde muy pequeño he pertenecido a grupos religiosos en los que bien se me enseñaba realizar actos de bondad, en casa me enseñaron lo mismo. Pero como en todo adolescente, me alejé de la religión en busca de mi propio yo. Luego reflexioné sobre todo lo que había hecho hasta entonces, sobre las enseñanzas recibidas, sobre el alejamiento; y sonrei, porque sabía exactamente lo que quería. No necesito desear buenos augurios a nadie cuando llegue la fecha, prefiero demostrárselos durante todo el año; y pienso que todos deberíamos meditar en ello, no porque sea Semana Santa, si no porque lo necesitamos de verdad.

Necesitamos encontrar a nuestro verdadero yo, solo así entenderemos el verdadero significado de la Semana Santa y no seremos parte de todo ese grupo de hipócritas que celebran la Semana Santa por costumbre y no por fe.

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